domingo, 19 de octubre de 2008

TRES MICRORRELATOS

Despedida

Mi sombra despertó temprano aquella mañana. Observó mi rostro, mis escuálidas manos y sacó una sombra de rosa que colocó en mi pecho.
Se fue por la sombra, cantando bajito.




Impresión salvada

El paracaídas se abrió justo a tiempo ante la mirada estupefacta del público. Nadie vio el impacto del cuerpo, por suerte.




Reflejo

Cuando abrió los ojos, la imagen del espejo lo miró con retraso.