domingo, 18 de enero de 2009

Rambla Sur

El silencio y un poco de mar
que es tan gigante y hoy está dormido.
Los huecos entre las rocas son bocas del agua
y hay colores en los peces grises que danzan las horas tardías.
Barcos por doquier y se respira puerto.
A un costado, acostumbrada a su algarabía,
la ciudad se sacude el verano,
despertando en luces la inevitable noche.
No es la postal de siempre cuando el silencio se prolonga,
un pescador se lleva su escasa sombra y baldes vacíos,
un navío perfora al sol diluyendo sus misterios
y cae vencido, sujetando su rojo anclaje al cielo.
Se recoge la palabra y asciende pateando rocas,
silba entre los altos edificios, un caminante distraído
que procura un testamento en algún paisaje
con sabor a lunes en su fugaz destierro.

No hay comentarios: